Confesiones sororidicas
Antes que me apedreen, es obvio que me inventé lo de sororidico (porque es mi blog y escribo lo que quiero) y creo que también es obvio que tiene que ver con el término que muchas feministas han difundido: sororidad. El cual tiene que ver con la solidaridad entre mujeres. Primero, iba a contarles como […]
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- Mamá gato

Antes que me apedreen, es obvio que me inventé lo de sororidico (porque es mi blog y escribo lo que quiero) y creo que también es obvio que tiene que ver con el término que muchas feministas han difundido: sororidad. El cual tiene que ver con la solidaridad entre mujeres.
Primero, iba a contarles como es que curiosamente no he encontrado mucha solidaridad en mi estado, pero creo que eso lo dejaré para otro post.
Hoy tengo ganas de confesarme, de irme purificando de todo lo que no me gusta de los demás, es decir: de mí.
En mi post anterior recibí un comentario muy muy hater de alguien que conozco, pasada la decepción y el enojo inicial (afortunadamente ya aprendí a dejar ir esas cosas muy rápido) me entró la preocupación ¿que le está pasando para que sea tan agresiva conmigo en un momento así? ¿Para que se «esconda» tras un nombre anónimo de hombre y me ataque de forma tan machista y poco solidaria? ¿Para que sea desleal y no lo haga de frente? No sé que le hice o sí siempre le caí mal y ahora le caí peor o si la agarre de mal humor, pero me hizo pensar de nuevo sobre la sororidad.
El que haya iniciado contando esto, no es con intención de «venirles» con el chisme, es algo que pasó hace dos meses y no le había dicho a nadie (más que al husbandu) y si me preguntan quién es, no les diría, ni que fue todo lo que dijo, no buscaría cambiar la imagen de True feminista que sostiene, ni la de amiga, conocida o hermana, pues que haya hecho algo malo buscando lastimarme no significa que sea mala, solo hizo algo malo y ya.
Inicio contando esto, porque una parte de su ataque fue contra mi físico y el hecho de que yo me «burlaba» de la ex del husbandu por ser gorda y ahora «estaba igual».
En un retiro sobre cómo llevar una vida con dharma, Ven. Damcho dio una enseñanza sobre cómo afrontar las críticas. Primero era necesario aceptar que las críticas nos dolían porque estábamos muy apegados a nuestro ego, a la idea de lo que «creemos que somos» y cuando alguien viene y te dice: no eres eso, sobre todo si estamos hablando de ser alguien genial, nuestro ego se pone a la defensiva. Lo segundo es que hay que aprender a ver en las críticas la oportunidad para crecer y mejorar, para ello, hay que desmenuzarlas, a veces una crítica no es más que el reflejo de las emociones perturbadoras de quien la emite, es la clásica crítica sin pies ni cabeza de alguien enojado, cuando estás ante una crítica falsa, que sabes que de lo que se te acusa no es cierto, no vale la pena ofenderse ni molestarse, ya que no es cierto. Mientras que, si la crítica resulta ser acertada, tampoco deberíamos ofendernos o molestarnos, pues es como quién va al gimnasio y se enoja con el instructor que le dice que le falta «hacer más pierna, o más abdomen», hay que ser sinceros y aceptar que es cierto, eres flojo o envidioso o haz sido desleal o mentiroso y entonces agradecer a quien te hizo reflexionar, cambiar y mejorar.
Así, aunque yo nunca le haya dicho tal cosa a esa persona (pues hace años que ni la veo ni platico con ella) es cierto que se lo dije a otras personas cercanas a ella que probablemente le contaron, no es culpa de esas personas, fue culpa mía por hacer platica divisoria, por sentirme con el derecho y hasta la obligación de criticar a alguien más.
El resto de sus críticas son reflejo de sus percepciones, de sus emociones en ese momento,de lo que le contaron, se imagina o del mal concepto que tiene de mi/nosotros, pero no me corresponde a mí, ni puedo, ni quiero hacer nada para «caerle bien» o para convencerla de que no es cierto, así es que no importa.
Pero esa acusación si importa mucho, porque es cierta. Si lo hice.
Podría quejarme de la falta de solidaridad de las mujeres o la sociedad, ¿pero que hay de mi? ¿Le voy a enseñar a mí hij@ que está bien criticar y atacar a alguien pues porque uno debe odiar a las ex’s? ¿Donde queda la «sororidad» si me mido ante otra y bajo mis estándares la sobajo?
Es cierto que lo hice, pero también es cierto como dije arriba, mi crítica nacía de mis emociones perturbadas, yo me sentía insegura ante esa mujer con la que el Husbandu paso casi 11 años, me sentía insegura de su lazo, de las cosas que compartieron. Me sentía insegura por sus talentos, por su fortaleza para sobreponerse al rompimiento y reinventarse, y para colmo siempre me pareció bonita y sé, porque en algún momento fuimos amigas, que es una buena persona, divertida e interesante. Mi inseguridad no es pretexto, pero sabía que era mi obligación «odiarla» y hablar mal de ella con amigas cercanas y enfrascarnos en buscarle defectos y yo, animarlas a criticarla aún si no estaba presente, es muy mal karma propiciar que otros hagan acciones poco virtuosas, que mal karma u_u
Después me puse a ver más allá ¿con las demás si soy solidaria, verdad? No. He criticado amigas y conocidas, he devorado desconocidas nomás por diversión, pues porque al final que ni las conozco, incluso se me ha olvidado que actrices o gente detrás de una cuenta de fb o tw también son personas. No puedo dejar de ver un poquito mal a la que me contaron que cacharon mamandosela a su novio y la grabaron, ahora la veo en las fiestas y pienso «¿nadie se acuerda?» O a la que le puso el cuerno al novio o a la que tuvo el hijo para retenerlo. A la que sube sus fotos sexys a tw o instagram, a la que le gusta la atención de los hombres, a la que se pasa quejándose de su vida sentimental o laboral, a la que vive en el gym o a dieta, la que no puede subir una foto sin filtros, la que me bloqueo, etc.
A mí que me importa, ¿con que derecho juzgo?
Es algo muy femenino, incluso es algo que se fomenta: vamos a juntarnos a echar chal. Decimos.
Y podríamos hablar de nosotros, de lo que hemos hecho, de lo que nos ha pasado, de lo que queremos, pero siempre dejamos un espacio para el «sabias que fulanita…»
No es algo nada más de las mujeres, pero definitivamente si lo hacemos más y sobre todo, buscamos convencer, juntar adeptos a nuestro lado «contra menganita». Los hombres se comparan menos. Husbandu no habla mal de mi ex, ni lo hace menos, al contrario siempre reconoce sus talentos y no se le ha olvidado el tipo de persona que es: una buena persona.
Tampoco habla mal de otros hombres (ni mujeres), obvio hay gente que le cae mal, así es que siempre deja claro que su opinión es personal y no trata de juntar adeptos, y muchas veces no dice nada, solamente lo platicamos entre nosotros, porque al final del día, somos una unidad y porque tratamos de hacer crecer los mismos valores, como el ser personas confiables, lo que se nos confíe no saldrá de nosotros para herir ni para lastimar. Ser un refugio confiable.
Me sentí muy mal de ver que pedía algo que yo no estoy dando del todo (tampoco me voy a victimizar, si le he bajado muchas rayitas a la crítica).
Es algo que tengo que componer ya, desde ahorita, no quiero que esta persona dentro de mí me escuche criticar a otras mujeres, ni a mí misma. Porque la verdad esa es la raíz de todo, nos criticamos tanto a nosotros mismos de forma equivocada que se nos hace natural hacer lo mismo con los demás.
No quiero que me escuche hablar de lo tonta que soy, de lo fea, de lo gorda, de lo mal que me veo por las mañanas, de lo inútil que soy llevando una casa, de lo floja que soy, de lo emocionalmente inestable, etc. Pues todas son exageraciones alimentadas por mis emociones perturbadoras.
¿Saben de donde viene eso? Sip, del progenitor de tu género, en este caso de mi mamá. Ella no tuvo mucha educación emocional y entiendo que no fue su intención ni sabia que me hacia mal no escuchar de ella ningún atributo positivo para su propia persona, no aceptaba mis halagos, mis «mami, te ves muy bonita, mami que bonito cantas, mami que rico cocinas» caían en saco roto o se minimizaban, sin embargo si era normal escucharla criticar a otras personas midiéndolas con sus propios defectos: yo estoy gorda por eso no uso bikini, pero mira a esa que ni pena le da enseñar la panza y las estrías. Que horror.
La edad le ha dado perspectiva supongo y ha empezado a aceptarse.
Pero yo quiero arreglar eso desde antes, sin importar si mi bebé es niño o niña solo quiero que escuche que me acepto, que ello le ayude a aceptarse.
Enseñarle a ser solidario con los demás y a no juzgar o criticar ¡a dejar vivir! No quiero que me escuche criticando a los demás, a la familia, a los amigos o a sus amigos: Fulanito está muy gordo, menganita está muy flaca, pero que mentiroso es…etc.
Es difícil imponerse la tarea de no hacer ese tipo de juicios superfluos, probablemente me vuelva una persona aburrida con la que no querrán ir a tomar café, porque ya no tendré «chismes» que contar ni pondré demasiado interés en lo que me cuenten de otros.
Aún no estoy iluminada, así es que claro, supongo que aveces volveré a caer, es difícil desprogramarse de la Matrix, pero siempre tratare de regresar, de estar atenta a mi mente y mis palabras.
A ser consciente.
Persona que me dejo el comentario hater, tal vez leíste este post; gracias por haberme hecho reflexionar sobre esto 🙏🏼 y espero que tu vida vaya bien.

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