Ese día…
se levantó de madrugada, con la sensación de que durante la noche alguien le había robado el alma. Recorrió cada rincón de su habitación, buscando el alma fugitiva o robada. Finalmente, acepto que se habia escapado por alguna grieta viajera del tiempo. Desayuno cereal con lagrimas y ya nunca fue la misma.