Gente que se casa
Afortunadamente soy un ente en crecimiento bajo la ley de la impermanencia, así es que puedo asomarme a mi antiguo yo revisando post viejos, de esta forma me doy cuenta cuanto he cambiado, he decidido agrupar mis «metareflexiones» en la etiqueta «Older and Wise». Este año muchas personas que aprecio han decidido casarse. Cuando era […]
- by
- Mamá gato
Afortunadamente soy un ente en crecimiento bajo la ley de la impermanencia, así es que puedo asomarme a mi antiguo yo revisando post viejos, de esta forma me doy cuenta cuanto he cambiado, he decidido agrupar mis «metareflexiones» en la etiqueta «Older and Wise».
Este año muchas personas que aprecio han decidido casarse.
Cuando era adolescente, mi plan de vida era estudiar una carrera que me diera mucho dinero, para vivir en mi propio departamento, SOLA con mi gato, sin depender de nadie ni económica ni sentimentalmente. Que triste plan tenia para mi.
Sin embargo, en defensa de mi yo adolescente, diré que mucha de mi aversión al matrimonio y a la idea de ser ama de casa se fraguo en mi ambiente familiar. Si bien, mis papás son un matrimonio estable, muchas veces escuche a mi mamá -ama de casa- quejarse de las limitaciones que casarse y tener hijos le impusieron. Tampoco es su culpa, vivió en una época en donde la sociedad te presionaba para ser ama de casa y buena madre, hoy en día la sociedad nos presiona para que seamos profesionistas exitosas…además de buenas madres y amas de casa.
En mi juventud, la idea de pasar mi vida sola se fue al carajo, pero viendo como la sociedad se volvía cada vez más abierta y equitativa en cuanto a perspectiva de genero se refiere, no entendía ¿por qué carajos se casa la gente? me adherí al discurso de que el matrimonio es solamente un papel y que los papeles no son necesarios cuando el amor es verdadero (auuuuuuuuush), también me parecía una receta para el fracaso si era usado como seguro, ¿cómo te vas a asegurar que no jueguen contigo? me dijo alguna vez mi papá, recuerdo que le conteste ¿a la gente casada no le ponen los cuernos? ¿a las casadas no las abandonan? ¿osea que es mejor casarse para que por lo menos por la hueva -y el codo- de hacer el trámite de matrimonio luches por salvar un barco que se hunde?; la idea del matrimonio religioso era peor ¿Sí saben que aunque su matrimonio vale ante los ojos de su dios, ante la ley no vale nada, verdad? pensaba.
¿Y ahora?, ahora que soy un «joven adulto contemporáneo» que vive en unión libre ¿ha cambiado algo mi punto de vista sobre el matrimonio? No. Bueno, sí.
Para empezar, los años me han dado algo que no me imaginaba que me iban a dar: tolerancia y perspectiva. En algo tan personal como lo es la forma en la que has decidido unir tu vida a otra persona de forma legal o simbólica, es totalmente inadecuado juzgar, a menos que seas el novio o la novia.
Por ejemplo, muchas personas -sobre todo los que se fueron a vivir juntos hasta que se casaron por la iglesia y por el civil- ven a la unión libre como una especie de «cáliz», así pues, los que vivimos bajo este tipo de relación somos personas poco serias que andan «probando» si las cosas jalan o no, mientras que ellos que están completamente seguros de que van a jalar van por todo o por nada, confían con los ojos cerrados, su amor es autentico y total.
Yo que vivo en unión libre, nunca he pensado que esto es un juego, si mi relación fracasara y tuviera que separarme, no creo que me dolería menos que si estuviera casada y mi amor me parece igual de autentico y total, al igual que una persona casada, mi pareja convive, respeta y procura a mi familia, mientras que yo hago lo mismo con la suya.
¿Entonces? Entonces nada, como dije al principio de este post, este año, es un año de bodas de grandes amigos, algunos se van a casar solamente por la iglesia, otros por el civil, otros por la iglesia y el civil, algunos no han vivido juntos aún y otros llevan años viviendo en unión libre. Y la alegría de ser participe de sus uniones me permite ver como ha cambiado mi idea del matrimonio.
Sigo siendo partidaria de la unión libre, pero no minimizo a los que deciden casarse antes, tampoco a los que lo hacen de forma tradicional dándole el mayor peso a su matrimonio religioso, pues después de todo el matrimonio es un ritual en el que se legitimiza la unión de una pareja y dicho ritual debe ser significativo para los esposos.
Siempre me pareció una mala idea iniciar tu vida en pareja tomando una decisión de ese tamaño para darle gusto a tu familia, casarse por la iglesia para que la mamá y la abuelita no se enojen me parecía carta abierta para permitir la injerencia de opiniones externas a la pareja en un futuro, pero ahora sé que definitivamente aunque es un riesgo, no es una regla.
Además de que, apesar de la idea romántica de que un matrimonio es de dos, la verdad es que cuando uno se casa, aunque no traigas lentes oscuros, tu barrio y tu familia te respalda y no tiene nada de malo decidir tomar en cuenta lo que esas personas quieren.
Para mí, la idea del matrimonio ha llegado justo cuando ya no tiene sentido. Si ya viven juntos y todo ¿para qué se casan?, me pregunto hace poco un amigo. Por eso. Nos gustaría casarnos porque ya no hay «necesidad» de casarnos. Y aún antes de firmar un papel ante la ley, el compromiso ya está hecho.
De hecho, la palabra esposo/esposa, deriva del latín sponsus, que se relaciona con el verbo spondere, que significa prometer. En la antigüedad, los esposos eran dos personas que estaban celebrando su sponsalia, una ceremonia realizada entre familias en la cual se comprometían a casarse, como solían ser matrimonios arreglados, muchas veces la celebración se hacia cuando los esposos eran muy jovenes para consumar un matrimonio, por lo que la boda se llevaba hasta muchos años después. Así, el esposo o esposa, era alguien comprometido, más no casado.
Nosotros ya hicimos nuestra sponsalia, nuestro compromiso solemne de consumar en un año nuestras nupcias, como ya no vivimos en las casas paternas, el compromiso fue personal y como no usamos anillos, intercambiamos tatuajes -lo cual resulto demasiado «compromiso» para algunos, paradojicamente, jajajaja-. Yo lo presento como mi esposo, él me presenta como su chica, lo cual me parece cute ahorita y cuando tengamos 60 años :3
¿El matrimonio religioso?, bueno, estamos pasando por una etapa bien loca en cuanto a lo espiritual se refiere -y escribiré sobre eso más adelante-, pero definitivamente no pensamos casarnos por la iglesia porque no somos católicos.
Todavía hay quien hace corajes porque el facebook se les llena de bodas y bebes, afortunadamente, ya no es mi caso, más allá de las decisiones que mis amigos, conocidos y familiares tomen, me siento infinitamente regocijada en su felicidad, en la valiosa oportunidad de compartir tiempo y espacio, de incluso, haber vivido (no quiero sonar fatalista, pero también a partir de los 30, te vas dando cuenta de que la gente se muere, de que todos morimos) lo suficiente para acompañarlos en esta etapa de su vida, de lo bonito que es verlos crecer.
Ahora, le diría a mi yo del pasado que el matrimonio no es necesario, pero es importante. Es importante para las personas que deciden llevarlo a cabo y que cuando eres una de esas personas o tienes la suerte de ser amiga de una de esas personas que han decidido casarse, no importa bajo que ley lo celebren.



Leave a comment